Hacinamientos en refugios en California desesperan a sobrevivientes de los incendios

Como si no bastara con la angustia que deja la pérdida de miles de casas en sus propietarios, producto de los incendios que azotan a California, ahora los refugios y centros de acogida empiezan a ser escenario de enfermedades.
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Martin Lovrin, un evacuado de los incendios en California, descansa en un refugio improvisado en la localidad de Clearlake, el 8 de agosto de 2018. Foto: Noah Berger / AP.AP / AP

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/ Source: TELEMUNDO

Como si no bastara con la angustia y la incertidumbre que está dejando la pérdida de varios miles de casas en sus propietarios, producto de los devastadores incendios que azotan a California, ahora los refugios y centros de acogida empiezan a ser escenarios de enfermedades.

Un brote de vómitos y diarreas ya lleva varios días afectando el recinto ferial Yuba-Sutter Fairgrounds, en la localidad de Yuba City, al norte de Sacramento, en el que reciben cobija y albergue 68 personas que huyeron de los incendios que arrasaron una amplia franja de bosques y pueblos de montaña cercanos.

De acuerdo con un reporte de The Washington Post, este lunes, una ambulancia con un equipo de paramédicos llegó de urgencia al lugar para conducir al hospital a un hombre enfermo, una de las tantas víctimas de las repercusiones del desplazamiento masivo que ha provocado el Camp Fire.

“Como promedio, al menos una persona al día es enviada al hospital", aseguró para el diario capitalino Bob Christensen, de 77 años.

“Tenemos cuatro en aislamiento”, relata Ethia Carter, quien llegó con la Cruz Roja desde el sur de la Florida y ahora se encuentra a cargo de las instalaciones luego de que su predecesora cayera también enferma.

Desde que el pasado 8 de noviembre diera inicio el incendio más devastador en la historia de California, al menos 52,000 personas han sido reubicadas en hoteles, casas de familiares, estacionamientos y refugios improvisados.

Pero más de diez días después, estos espacios previstos para estancias breves están siendo afectados por el hacinamiento y la enfermedad. Como si con esto no bastara, la llegada de las lluvias ha provocado el repliegue de áreas habilitadas con casas de campaña, por temor a la inminencia de inundaciones.

Según reportes, más de 120 personas han sido trasladadas a hospitales en los últimos días con enfermedades estomacales con síntomas similares al norovirus, una infección altamente contagiosa con síntomas como vómitos y diarrea severos. Los ancianos y los niños son los más vulnerables.

Mientras las autoridades fijan por el momento en 79 la cifra de fallecimientos en todos los focos de este incendio a nivel estatal, otras 700 se reportan como desaparecidas, si bien esta lista debería ser analizada al detalle para evitar que haya nombres duplicados o personas que ya están con sus familiares.

En todo el estado, cuatro de los seis grandes refugios de evacuación de emergencia ya están desbordados, producto de la cantidad de sobrevivientes que ahora huyen de las lluvias y las frías temperaturas.

Así mismo, los estacionamientos de las iglesias y los supermercados se han convertido en ciudades de tiendas de campaña, con inodoros portátiles, estaciones de lavado de manos y camiones de comida traídos por el Ejército de Salvación, de acuerdo con The Washington Post.

“Entendemos que nuestros estacionamientos no son alternativas viables a las viviendas temporales a largo plazo”, apuntó la portavoz de Walmart, Tiffany Wilson, en referencia a que pudieran ser escenarios de inundaciones cuando las lluvias arrecien, aunque también confirmó que su compañía continuará brindando servicios.

Hasta ahora se ha podido ver que los centros de evacuación improvisados y los campamentos de tiendas de campaña están siendo utilizados principalmente por personas sin recursos ni  seguro de vivienda para cubrir estadías prolongadas en hoteles. De cualquier manera, ahora mismo se hace difícil encontrar espacio en los hoteles, ya que casi todos están ocupados en el tramo de 175 millas que va desde Redding hasta Sacramento.

Según Carolyn Denero, directora ejecutiva del Condado de Explore Butte, que promueve el turismo en la región, las instalaciones hoteleras “fueron reservadas tan pronto se desató el incendio”.

De ahí que las opciones sean limitadas para aquellos que viven en refugios improvisados, sobre todo teniendo en cuenta que a los residentes en las cerca de 12.000 casas destruidas se les tiene por el momento prohibido regresar.

El resultado, señala The Post, es que decenas de miles de californianos se enfrentan a al menos varios meses sin vivienda permanente, en una zona del estado que limita con algunas de las más caras del país.

A inicios de esta semana, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) determinó cuáles son las 1,315 familias elegibles para recibir algún tipo de asistencia, si bien David Passey, uno de los portavoces de la organización, recordó que la disponibilidad de habitaciones en hoteles seguirá siendo escasa, incluso después de que los bomberos abandonen el área.

De acuerdo con Passey, FEMA se enfocará en quienes no cuentan con un seguro suficiente o que no disponen de seguro para encontrar opciones de alojamiento a corto y mediano plazo, incluido el posible uso de hoteles y moteles.

Hasta el momento, solo nueve hoteles a 50 millas a la redonda de la localidad de Paradise, al norte de Yuba City, se registraron para participar en el programa de Asistencia de Refugio de Transición de FEMA.

 “Uno de los desafíos que tendremos en el norte de California, y fue el mismo desafío que tuvimos en el noroeste de Florida después del huracán Michael, es la disponibilidad limitada de habitaciones", dijo Passey.

“Estamos anhelando que otros hoteles se nos unan, pero esa es realmente una elección de cada hotel", concluyó

Un reporte firmado por las oficinas de NBC News en el área de San Francisco fijaba en 151.373 los acres devastados por los incendios, mientras que las estructuras destruidas llegaban a las 17.148, incluidas 12.947 residencias, 483 locales comerciales y 3718 espacios para otros usos.

“He descubierto que la gente ha dejado de lado todas sus diferencias y se ha unido -aseguraron para NBC Tim Joyner y Kelley Winslow, dos personas mayores que tienen un techo de lona junto con sus perros en el estacionamiento de The Neighborhood Church, en la localidad de Chico, al oeste de Paradise.  “Todos estamos en el mismo barco”, concluyeron.