Imagine que puede viajar en el tiempo: éste es el año al que NO debe ir, el peor año de la Historia

Una misteriosa niebla cubrió el mundo, y una plaga mató a millones a personas. La Humanidad ha tenido muchas épocas terribles, pero aquella fue quizá la peor de todas.

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/ Fuente: TELEMUNDO

Imagine que tiene usted la posibilidad de viajar en una máquina del tiempo. ¿A qué año le gustaría ir? El futuro no lo conocemos, así que si se arriesga a visitarlo, no podremos ayudarle. El pasado, en cambio, es territorio explorado. Seguro que tiene buenas ideas sobre adónde ir: a conocer a Jesucristo, o ver cómo se construyen las pirámides mayas, por ejemplo. Quizá pueda serle útil conocer a qué año NO debe ir bajo ninguna circunstancia: un estudio científico acaba de concluir cuál ha sido la peor época para vivir de la historia de la humanidad.

Candidatos no faltan: en la II Guerra Mundial, entre 1939 y 1945, murieron hasta 85 millones de personas. Entre 1347 y 1351, la peste arrasó Europa, acabando con hasta seis de cada 10 personas en el continente. Y en 1918, la gripe mató a más de 50 millones. La Edad de Hielo tampoco parece el mejor sitio al que dirigir su máquina del tiempo (la última alcanzó su momento crítico hace 18.000 años), y el continente americano durante la conquista española en el siglo XVI no suena muy acogedor.

El peor año, sin embargo, según el historiador Michael McCormick, de la Universidad de Harvard, fue el 536 de nuestra era. “Fue el principio de uno de los peores periodos para estar vivo, si no el peor año”, ha señalado a la revista Science.

Una niebla misteriosa cubrió Europa, Oriente Medio y parte de Asia; las temperaturas cayeron, se perdieron cosechas y llegó el hambre; y se produjo una epidemia de peste que mató a hasta la mitad de la población el Imperio Bizantino. Fue quizá el año más oscuro de la Edad Oscura, como se conoce también a la Edad Media.

Un equipo de científicos liderado por Paul Mayewski, de la Universidad de Maine, ha concluido ahora que el origen de esa niebla pudo ser una erupción volcánica cataclísmica en Islandia en 536, seguida de otras dos en 540 y 547, que cubrieron la atmósfera de ceniza, enfriando el planeta. Luego llegó la peste.

Tuvo que pasar un siglo antes de que Europa comenzara a recuperarse, pero aún quedaban por delante guerras, plagas, muerte y destrucción. Quizá no sea tan buena idea, después de todo, la máquina del tiempo, ¿no cree?