El Gobierno de Trump compara la caravana de inmigrantes con las tropas revolucionarias de Pancho Villa

El secretario de Defensa compara a los inmigrantes con la “amenaza” del “revolucionario que hacía incursiones en la frontera” hace más de un siglo. Le contamos sus polémicas palabras, y lo que de verdad está sucediendo.
Recreación de una batalla de la Revolución Mexicana en la Ciudad de México en 2011.
Recreación de una batalla de la Revolución Mexicana en la Ciudad de México en 2011.AP / AP

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El secretario de Defensa, Jim Mattis, defendió este miércoles la legalidad del despliegue de 5.900 soldados para frenar a la caravana de inmigrantes que se dirige a Estados Unidos, y comparó esta operación militar con la que ordenó el presidente Woodrow Wilson en 1916 ante la “amenaza” de “las tropas de Pancho Villa, un revolucionario que hacía incursiones a través de la frontera”.

¿Qué sucedió hace un siglo? La guerrilla comandada por Francisco Villa, apodado Pancho Villa, cruzó la frontera el 9 de marzo de 1916 y atacó el pueblo de Columbus (Nuevo México), que quedó parcialmente destruido; murieron 17 estadounidenses, según informa el canal de televisión History. El presidente Wilson ordenó de inmediato capturar al revolucionario, y envió a unos 10.000 soldados, que se enfrentaron a los guerrilleros de Villa y a las fuerzas oficiales de Venustiano Carranza. Los enfrentamientos, en el estado mexicano de Chihuahua, causaron la muerte a decenas de combatientes en ambos bandos; Villa logró escapar, pero ambos países estuvieron a un paso de la guerra antes de la retirada estadounidense en febrero de 1917.

¿Qué está sucediendo ahora? Miles de inmigrantes (llegaron a ser 7.000, según Naciones Unidas, pero muchos han regresado o se han quedado en México) partieron de Honduras en dirección a la frontera estadounidense; viajan en grupo para protegerse de criminales y narcotraficantes, y planean pedir asilo, un derecho legal protegido por la legislación estadounidense, al llegar a la frontera. El presidente, Donald Trump, aseguró antes de las elecciones del 6 de noviembre que entre ellos viajaban criminales y, sugirió, terroristas; decretó una emergencia de seguridad nacional y desplegó al Ejército en la frontera. Los soldados esperan ahora allí, prácticamente sin nada que hacer, la llegada de los inmigrantes, que durante más de un mes de viaje no han causado incidentes violentos. El Gobierno mexicano ha intentado frenarlos, primero con policía y tropas en su frontera sur, y luego ofreciéndoles asilo y permisos de trabajo, lo que provocó gestos de agradecimiento de Trump.

¿Qué es lo que ha dicho ahora el secretario de Defensa? Jim Mattis hizo estas declaraciones el miércoles, en ruta hacia la localidad fronteriza de McAllen (Texas), donde planeaba revisar el despliegue junto a la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen. Afirmó que la operación es “completamente legal”, y defendió que “obviamente, es una misión moral y ética de apoyo a los patrulleros fronterizos”. La comparó con el despliegue contra Pancho Villa, pero también con otras operaciones, en este caso de la Guardia Nacional, lanzadas por Bill Clinton, en 1994/95, y por George W. Bush, en 2006/08.

Mattis reconoció que la labores de los militares son sólo de apoyo (soporte de ingeniería y transporte, alojamiento y equipos médicos), y no tratarán de hacer cumplir la ley, lo que queda legalmente en manos de las autoridades migratorias. Ni siquiera espera, ha admitido, que los soldados, que no están armados, entren “en contacto directo” con los inmigrantes. Mattis no quiso estimar cuánto costará este despliegue.