La extrema derecha llega al poder en Brasil. Cinco claves sobre las propuesta radicales de Bolsonaro

Militarizar la enseñanza, más protección para que la policía mate a criminales, facilitar a los ciudadanos la posesión de armas y bajar a 16 años la edad de ingreso en prisión

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Se confirman los peores augurios. Después de una campaña política marcada por la desinformación en las redes sociales y la tensión, el político de extrema derecha, Jair Bolsonaro, de 63 años, ha ganado este domingo las elecciones presidenciales de Brasil con el 55% de los votos. A pesar de llevar siete legislaturas como diputado en Brasilia, se enarbola a sí mismo como el símbolo del cambio. Este ex capitán del Ejército, conocido por sus comentarios misóginos, homófobos, racistas y nostálgicos con la dictadura del país (1964-1985), es un candidato poco tradicional y está orgulloso de serlo. No mide sus palabras, un rasgo que comparte con el presidente de EE.UU, Donald Trump. Una de las polémicas afirmaciones de Bolsonaro fue que cerraría el Congreso el primer día tras ser elegido presidente."Sin ninguna duda. Daría un golpe ese mismo día”, aseguró hace años.  

De cumplir con las reglas constitucionales y gobernar democráticamente, estas son las propuestas del nuevo presidente de Brasil: 

Educación Militar

Bolsonaro quiere militarizar la enseñanza y nombrar a un general ministro de Educación. Se plantea crear un colegio militar en todas las capitales del país”. También quiere cambiar el plan de estudios de los alumnos ya que “el objetivo principal de la educación es atender la economía y formar un buen profesional" y eliminar la “educación progresista” basada en la igualdad de género, raza o feminismo, entre otras.

Medioambiente. "No se delimitará un centímetro para las reservas indígenas"

Más de la mitad de la selva amazónica se encuentra en Brasil, y los ambientalistas temen que la presidencia de Bolsonaro abra el pulmón de la Tierra a una mayor deforestación y a la minería. También se le ha pedido que reconozca las tierras indígenas para que se las proteja de diversos tipos de explotación, y dijo que "no se delimitará un centímetro para las reservas indígenas".

Bolsonaro se comprometió a seguir los pasos del presidente Trump y abandonar el acuerdo sobre el clima de París, aunque recientemente dio marcha atrás en etsa postura. Dijo que el país permanecerá siempre y cuando no tuviera que renunciar a la jurisdicción de la Amazonia brasileña. El acuerdo no menciona esta posibilidad.

Los observadores apuntan que los fuertes lazos de Bolsonaro con los líderes de los agronegocios en el Congreso, muchos de los poderosos "caucus ruralistas", conducirán a una reducción de la protección ambiental en favor de los intereses agrícolas.

Seguridad. “Un policía que no mata no es policía”

Una de las claves de su campaña es su promesa de acabar con el creciente crimen de Brasil. Para este fin ha prometido más protección legal para la policía que mate a criminales y para el Ejército, llegando a decir que un oficial que mata a un "vago" debe ser "celebrado, no procesado".

A los activistas de derechos humanos les preocupa que, en un país donde la violencia policial ya es latente, los oficiales pueden matar con impunidad a más personas inocentes. Bolsonaro ha argumentado que la ley actual es demasiado restrictiva y que a la policía se le debe permitir defenderse.

Bolsonaro, famoso por posar dibujando con sus dedos una pistola, también quiere facilitar a los ciudadanos la posesión de armas. En su campaña, ha dicho que los "buenos ciudadanos" deberían poder defenderse y defender sus propiedades. También quiere bajar a 16 años la edad para entrar en la cárcel, ahora en los 18. Los expertos en justicia penal advierten de que llevará a tasas de encarcelamiento aún más altas. Algunos analistas prevén que las políticas de Bolsonaro podrían desencadenar aún más violencia.

Economía. Privatización de empresas y pensiones

Brasil se recupera de una de sus peores recesiones en décadas. El presidente electo dijo que no entiende mucho sobre economía y que, en su lugar, seguirá los consejos del asesor Paulo Guedes, un banquero y economista capacitado en la Universidad de Chicago.

Así, la economía más grande de América Latina podría ver una reducción del estado, incluidos varios ministerios, la privatización de muchas empresas estatales y la apertura de una economía cerrada a través de nuevos acuerdos comerciales y menores aranceles a la importación.

También quiere bajar la edad de la jubilación a 61 años para hombres y 56 para mujeres. Según los estándares internacionales, el sistema brasileño permite a los trabajadores jubilarse demasiado pronto y obtener pensiones excesivamente generosas, lo que contribuye significativamente al déficit presupuestario insostenible. La principal propuesta de Bolsonaro s es crear un sistema privados para que las personas ahorren para su propia jubilación. No está claro cómo de rápido hará la transición a este nuevo sistema.

Política exterior. Seguirá los pasos de Trump

En este campo Bolsonaro también se ha comprometido a emular al presidente de EE.UU. Promete favorecer los acuerdos comerciales bilaterales sobre los multilaterales, transferirá la embajada de Brasil en Israel de Tel Aviv a Jerusalén y tomará una línea más dura con Venezuela. Dijo repetidas veces que Brasil podría sufrir un colapso económico similar al de este país vecino si los votantes elegían a su rival de izquierda,  Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores.

Bolsonaro ha hablado duro sobre China, el mayor socio comercial de Brasil. En febrero, visitó Taiwán, que Beijing reclama como su territorio, y se ha resistido a hablar de inversiones estratégicas chinas en empresas estatales brasileñas.