Departamento de Defensa: "Desplegaremos más de 5.200 soldados en la frontera con México"

El gobierno estadounidense empleará miles de soldados y su más avanzada tecnología para evitar el paso de los migrantes centroamericanos que pretenden cruzar hacia Estados Unidos

El gobierno de Estados Unidos anunció que desplegará en su frontera sur con México más de 5.200 soldados para detener el paso de las dos caravanas migrantes que se dirigen rumbo al país.

En una rueda de prensa, Terrence J. O´Shaugnessy, comandante del Mando Norte del Departamento de Defensa, dijo que 800 militares ya habían partido hacia la frontera suroeste del país, y confirmó que la cifra aumentaría para finales de semana.

"Sabemos que la seguridad fronteriza es la seguridad nacional y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos van a reforzar a la Patrulla Fronteriza", aseguró. 

La cifra de estos soldados será adicional a las tropas de la Guardia Nacional que se encuentran trabajando en las zonas fronterizas.

Asimismo, ratificó que el gobierno utilizaría todos sus recursos estratégicos para hacer su trabajo e impedir la entrada de los miles de migrantes.

"Tenemos batallones de ingeniería de combate que se especializan en levantar barricadas temporales y movilización de equipos pesados. Los estamos llevando a Texas", aseguró.

"Vamos a endurecer la frontera", avisó O'Shaughnessy, que explicó que los militares llevarán a la frontera sus capacidades de "planificación militar", así como tres helicópteros destinados a transportar a los agentes fronterizos de un lugar a otro y materiales para levantar tiendas.

Además, aseguró que de ser necesario cercarían la frontera.  

"No se trata solo de los recursos humanos, también tenemos suficiente alambre para cercar la frontera, y hasta el momento hemos cubierto 32 millas, pero de ser necesario llegaríamos hasta las 150 millas", agregó.

Sobre la iniciativa Secure Border, O´Shaugnessy dijo: "Es solo el comienzo de esta operación. Seguiremos ajustando los números a medidad de que sea necesario". 

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) calificó la acción del gobierno estadounidense como otra agresión a los inmigrantes y una violación a a la ley que prohíbe utilizar a los soldados para misiones de seguridad y orden público a nivel nacional.  

“Enviar fuerzas militares activas a nuestra frontera sur no solo es un gran desperdicio de dinero de los contribuyentes, sino un curso de acción innecesario que aterrorizará y militarizará aún más a nuestras comunidades fronterizas. El personal militar tiene prohibido legalmente participar en la aplicación de medidas de inmigración, y no hay un análisis de emergencia o de costo-beneficio para justificar este despliegue repentino", expresó en un comunicado.

Por su parte, Kevin McAleenan, comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos se refirió a la situación en la frontera.

"Ya tenemos una crisis humanitaria en la frontera suroeste. Durante las últimas tres semanas hemos recibido cada día un promedio de 1.900 personas que tratan de cruzar ilegalmente", dijo.

Unas 3.500 personas, según cálculos de McAleenan, integran ahora la primera caravana de migrantes, que partió el 13 de octubre de San Pedro Sula, en Honduras y que actualmente marcha por México, tras pasar por Guatemala.

Un segundo convoy, formado por 1.500 migrantes, cruzó hoy a pie el río Suchiate, que separa Guatemala de México; y, en los próximos días, se prevé la llegada a México de otra caravana de salvadoreños que este domingo abandonaron su país con intención de llegar a territorio estadounidense.