Indocumentado denuncia que agentes de ICE le dieron palizas por negarse a delatar a otros

"Cada vez que tenía que presentarme con ICE [...] me despedía de mi familia y me encomendaba a la voluntad de Dios", cuenta Carlos Alfred Rueda Cruz
Agentes de ICE en una imagen de archivo.
Agentes de ICE en una imagen de archivo. AP / AP

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Un inmigrante indocumentado en el norte de California, Carlos Alfred Rueda Cruz, de 28 años, ha iniciado el proceso para demandar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Seguridad Nacional después de que, según cuenta, los agentes de inmigración le hayan agredido físicamente en repetidas ocasiones después de que este se negara a informar sobre otros indocumentados. Pide una indemnización de 750,000 dólares. 

Según el denunciante mexicano, la policía le detuvo cuando iba camino al trabajo en Sacramento en marzo de 2017. No fue arrestado, sino que fue puesto bajo una orden de supervisión y tenía que reunirse con las autoridades de inmigración una vez al mes. Estos le exigían que delatara a indocumentados "que tenían condenas criminales, o que participaban en actividades delictivas", o que se enfrentaría a la deportación,  según informa The Sacramento Bee. 

Ante la negativa de Rueda, el 26 de septiembre del año pasado intentaron presionarlo obligándole a firmar lo que le dijeron que era una orden de deportación. Este se negó a firmar los documentos, que no estaban en español y sin la presencia de su abogado. Entonces, dos oficiales se pusieron guantes negros y le torcieron las manos detrás la espalda.  Supuestamente, un tercer agente le golpeó en la cabeza contra una mesa, mientras que un cuarto trató de tomarle las huellas dactilares, según la demanda. También le amenazaron con detener a su esposa embarazada de su tercer hijo.  

"Cada vez que tenía que presentarme con ICE [...] me despedía de mi familia y me encomendaba a la voluntad de Dios", cuenta Rueda al periódico a través de un intérprete. 

Al día siguiente regresó a las oficinas de ICE en Sacramento donde los agentes, trataron nuevamente de obligarlo a firmar los documentos.Tras negarse nuevamente, un oficial golpeó su cabeza contra la mesa y otros agentes saltaron sobre él y le dieron rodillazos en las costillas y los costados, de acuerdo con documentos judiciales. Esta vez, afirma Rueda, obtuvieron su huella digital en la orden de deportación. El supuesto agredido también afirma que se le negó tratamiento médico después de las palizas y que, a pesar de la presión, no entregó a nadie.  

El abogado Luis Angel Reyes Savalza asegura que su cliente no tiene antecedentes penales y que "nunca ha tenido problemas con agentes de la ley de ningún tipo". La orden de deportación de Rueda se ha suspendido y está buscando asilo.  

Un portavoz de ICE le ha dicho a este periódico que la agencia no puede hacer comentarios sobre litigios pendientes, pero que "ICE se toma en serio cualquier acusación de mala conducta".