Trump le hace una broma a una víctima del huracán Florence

El presidente lanza un comentario bromista a un hombre mayor que ha sufrido fuertes daños en su vivienda.

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El presidente, Donald Trump, ha visitado este miércoles zonas en Carolina del Norte y del Sur afectadas por el paso del huracán Florence. Además de consuelo y promesas de ayuda, también ha tenido tiempo de gastar una broma a uno de los afectados, que ha sufrido fuertes daños en su propiedad por la tormenta.

 “Creo que va a ser un día increíble”, dijo Trump antes de partir de la Casa Blanca en helicóptero. Se dirigió primero a Carolina del Norte, donde prometió estar “al 100%” con los afectados por unas inundaciones “épicas” y “difíciles de creer”, según informa la agencia de noticias The Associated Press.

“No habrá nada que se deje de hacer”, prometió el presidente, que participó luego en el reparto de comida en una iglesia baptista de la localidad de New Bern, una de las muchas etapas de su visita. Repartió abrazos, palabras de consuelo y apretones de mano mientras caminaba entre los restos de la tormenta.

En un momento dado, según reporta el diario The New York Times, el presidente conversó con el propietario de una vivienda en este municipio (donde logró el 60% de los votos en las pasadas elecciones), que se lamentaba porque la tormenta había arrastrado un yate hasta su propiedad, causando fuertes daños. El presidente le preguntó: “El barco es suyo?”. Cuando el hombre dijo que no, Trump, sonriendo, le respondió: “Al menos has conseguido un bonito barco de todo esto”.

Luego, el presidente prometió buscar el nombre de la compañía de seguros del hombre, que, según dijo, no quería hacerse cargo de los daños ocasionados por el barco. “No saben de quién es el barco. ¿Qué dice la ley? Quizá ahora sea suyo”, comentó a los periodistas que le acompañaban, según reporta The Washington Post.

Por la tarde, en Carolina del Sur, Trump prometió que “todo va a ir bien”, y “mucho dinero” para la reconstrucción, según dijo a quienes buscaban un apretón de manos o su consuelo por las fuertes pérdidas materiales del huracán. Avisó además que a este estado le esperan aún “algunos días duros”, porque “todo esa agua viene en su dirección”. “Lo peor está por llegar”, añadió.