McAllen, Texas, el centro de procesamiento de indocumentados más grande en EEUU

En estas instalación, localizada en McAllen y conocida como 'Ursula', es donde los niños son separados de sus padres

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/ Fuente: TELEMUNDO

MCALLEN, Texas - Cientos de jóvenes inmigrantes son mantenidos detrás de una reja de metal, como una jaula de bateo de barrio o una perrera, dentro del centro de procesamiento de inmigración más grande del país.

Un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional llamó a la instalación, conocida como Ursula, el "epicentro" de la política de la administración Trump que ha separado a miles de niños de sus padres.

Un total de 1.174 niños fueron separados de sus madres y padres en el sector South Texas Rio Grande Valley de la Patrulla Fronteriza, y muchos fueron llevados a la Estación Central de Procesamiento en McAllen, Texas, desde que la política fue anunciada el 7 de mayo, según Manuel Padilla, el jefe del sector de la Patrulla Fronteriza.

NBC News fue parte de un grupo que cruzó las puertas de alta seguridad de Ursula el domingo para ver de primera mano lo que los inmigrantes experimentan antes de que ocurran las separaciones.

En esta foto del domingo 17 de junio de 2018 un agente de la Patrulla Fronteriza observa a indocumentados detenidos en las instalaciones de 'Ursula', el centro de procesamiento de inmigrantes más grande de EEUU localizado en McAllen, Texas. Foto: U.S. Customs and Border Protection


La instalación ha funcionado durante varias administraciones presidenciales, pero una nueva política de "tolerancia cero”, que el propio personal superior de Trump y funcionarios del Gabinete han dicho explícitamente que está causando que los niños sean apartados de sus padres como parte de un esfuerzo para evitar los cruces fronterizos, ha puesto la atención de muchos sobre ella.


Después de su paso por Úrsula, los niños serán enviados a instalaciones separadas administradas por el Departamento de Salud y Servicios Humanos mientras sus padres son trasladados a un centro de detención para esperar el enjuiciamiento ante un juez federal.

La política de EEUU dicta que ninguna persona de cualquier edad debe mantenerse en uno de estos centros de procesamiento durante más de 72 horas. Pero debido a la acumulación de los centros de HHS para niños, cientos de menores se ven obligados a permanecer más allá de ese límite.

Las cámaras no estaban permitidas en el recorrido del Día del Padre, pero la Patrulla Fronteriza proporcionó imágenes de la cruda situación: 1.129 inmigrantes fueron detenidos en las instalaciones de 77,000 pies cuadrados, casi todos detrás de la reja de metal.

Las mantas de Mylar, parecidas a las que utilizan los participantes de un maratón después de terminar una carrera, cubrían los cuerpos de los inmigrantes en todo momento mientras yacían sobre los colchones en el piso de concreto.

En esta foto del domingo 17 de junio de 2018 se observan inmigrantes detenidos en las instalaciones de 'Ursula'. Foto: U.S. Customs and Border Protection


En los 55,000 pies cuadrados de la instalación dedicada a familias y menores no acompañados, los detenidos se clasifican por edad, género y estado familiar en lo que la Patrulla Fronteriza denominó cuatro grupos: uno para niñas menores de 17 años y otro para niños menores de 17 años, otro para madres con niños y otro para padres con niños.

Los agentes están abrumados, dijo a NBC, John López, el agente de patrulla adjunto a cargo. Agregó que carecen de mano de obra y el sistema está saturado, y aquí solo se está separando a menos de la mitad de las familias hasta el momento.

Los padres que están separados de sus hijos no son retirados hasta que no se les tramita para abandonar las instalaciones, solo hasta este momento se enteran de que serán enjuiciados, en lugar de ser trasladados a un centro de detención de ICE con sus hijos. Reciben lo que se llama una "hoja de lágrimas" informándoles de su destino y de cómo podrían encontrar a sus hijos otra vez.

Para algunos, dijeron los agentes, el procesamiento no es hecho por uno de los 10 agentes de procesamiento permanentes, sino de los virtuales (videoconferencias con agentes en El Paso, En Centro o Corpus Christi), un esfuerzo por brindar soporte para un sistema que dicen que no tiene suficiente personal.

Solo cuatro trabajadores sociales estaban a su cargo del cuidado de los cientos de niños, un sistema de respaldo cuando los agentes de la Patrulla Fronteriza no están preparados o calificados para enfrentar los desafíos que conlleva el cuidado de un menor.


Algunos niños que llegaron con sus padres quedan solos en las instalaciones antes de ser recogidos y puestos bajo la custodia del HHS, que se ocupa de los niños inmigrantes no acompañados. Otros llegaron por su cuenta.


Padilla, el jefe de la Patrulla Fronteriza, dijo que los agentes en el Valle del Río Grande han permitido que las familias con niños menores de 5 años permanezcan juntas en la mayoría de los casos.

Una defensora que pasó varias horas en la instalación dijo el viernes a Associated Press que estaba profundamente preocupada por lo que encontró.

Michelle Brane, directora de derechos de los migrantes en la Comisión de Mujeres Refugiadas, se reunió con una niña de 16 años que había estado cuidando a una niña durante tres días.

"Ella tuvo que enseñar a otros niños en la celda a cambiar su pañal", dijo la AP citando a Brane. "Estaba tan traumatizada que no estaba hablando. Ella solo estaba acurrucada como una pequeña pelota".


Trump ha culpado repetidamente a los demócratas que se oponen a su propuesta de reforma migratoria, y ha acreditado falsamente una ley contra la trata de personas que fue aprobada por unanimidad en 2008 bajo la presidencia de George W. Bush para las separaciones.

Inmigrantes detenidos en las instalaciones de 'Usrula', el centro de procesamiento de indocumentados más grande de EEUU localizado en McAllen, Texas. Fuente: U.S. Customs and Border Protection

La detención de niños, aparte de sus padres, es el resultado de la política ordenada por el Fiscal General Jeff Sessions, y no existe una ley que requiera la separación de la familia. Como tal, la acción del Congreso no es necesaria para detenerlo. Sessions ha dicho que la intención es eventualmente procesar a todos los que cruzan la frontera ilegalmente.

La semana pasada, Sessions defendió la política que lleva a las separaciones familiares, diciendo que tener hijos no le otorga inmunidad a los inmigrantes y citando la Biblia como justificación.


"Los no ciudadanos que cruzan nuestras fronteras ilegalmente, entre nuestros puertos de entrada, con niños no son una excepción", dijo el fiscal general. "Ellos son los que violaron la ley, fueron ellos quienes pusieron en peligro a sus propios hijos en su viaje".