Los payasos también mueren. "Reír llorando": su marcha contra “la ola de sangre” en México

Los payasos han marchado por Acapulco con sus narices rojas pero todos de blanco por la paz. Van dos asesinados este año.“Ya estamos cansados de tanto violencia que a todos nos ha arrancado a todos”
Personas disfrazados de payasos protestan este lunes 7 de mayo de 2018, por las principales avenidas el Acapulco, Guerrero.
Personas disfrazados de payasos protestan este lunes 7 de mayo de 2018, por las principales avenidas el Acapulco, Guerrero.EFE / EFE

Suscríbete al Email de Noticias Telemundo

Todos los días, las últimas noticias directamente en tu correo electrónico
SUSCRÍBETE
/ Fuente: TELEMUNDO

Este lunes se pusieron su nariz roja, su maquillaje, y sus zapatos de payaso, pero todos vistieron de blanco para marchar contra la violencia en su estado. Lo llamaron “Marcha por la paz: reír llorando”.

“Por motivo de la ola de sangre que impera en nuestro Acapulco, en Guerrero y México, hagamos una marcha en contra de la violencia. Por lo cual convoco el gremio de payasos que vayamos todos maquillados y con zapatos. Pero totalmente vestidos de blanco”, publicó en la red social Facebook la Unión de Payasos de Acapulco A.C.

Quienes trabajan en el entretenimiento han visto cómo el terror ha tomado presa a los habitantes, según relata el payaso Salvador Francisco Alarcón Arizmendi, cuyo nombre artístico es Tallarín de la sopa aguada. Las fiestas han pasado de ser semanales a mensuales. En una ocasión, la explosión de unos simples globos hizo que las personas salieran corriendo.

Cada semana en la ciudad portuaria deja un nuevo saldo de muertos. Para 2017 se reportaron 2.273 homicidios dolosos, según reportó el periódico La Jornada. En los últimos diez años han sido asesinados diez payasos. Este año murieron dos de ellos: Chambitas  y el compañero Rojo, según Alarcón Arizmendi. También han sido victimas de secuestros.

Fueron 50 los payasos que marcharon a lo largo de la avenida Miguel Alemán, lanzando consignas por la paz, por poder volver a salir a las calles y recuperar la libertad cegada por la violencia.

“Ya estamos cansados de tanto violencia, de tanta ola sangrienta que a todos nos ha arrancado a todos”, dijo Alarcón Arizmendi a La jornada.