Clinton se afianza en la nominación por la Casa Blanca

La precandidata demócrata a la nominación para presidenciales de EEUU suma más puntos tras votaciones del sábado

El triunfo de Hillary Clinton en la primaria demócrata de Louisiana no sólo consolida a la ex secretaria de estado en el primer lugar de la contienda para la nominación presidencial, sino que muestra una vez más el gran apoyo de que goza en estados donde hay grandes poblaciones de afro americanos.

Clinton ganó Louisiana por casi 50 puntos porcentuales de ventaja sobre su rival Bernie Sanders, triunfo similar al que obtuvo hace unos días cuando también derrotó al senador por Vermont en la primaria en Carolina del Sur y luego en otros estados del Sur en el llamado “Super Martes”.

Con todo, Sanders dio la pelea y consiguió victorias en Kansas y Nebraska, confirmando por su parte que también gana casi siempre que hay elección en un estado donde no hay muchas minorías (afro americanos, latinos, etc.) y donde además hay muchos demócratas liberales (más de izquierda que de centro).

Entre los tres estados que votaron en la primaria demócrata estaban en disputa 109 delegados y debido a que los tres son de representación proporcional Clinton y Sanders se los reparten. Esto significa que los dos triunfos de Sanders no pesan mucho en la gran cuenta de los delegados ganados.

Actualmente y gracias al apoyo de los llamados “super delegados” (líderes partidarios, congresistas, ex funcionarios de gobierno, etc.) Clinton lleva una enorme ventaja sobre Sanders (más de mil contra los cuatrocientos y tantos del senador).

Sanders tendría que ganar en estados más grandes donde están en disputa muchos más delegados para tener alguna posibilidad de realmente pelearle la nominación presidencial a Clinton. Una buena oportunidad para el senador será el próximo martes cuando haya primaria en Michigan donde habrán 147 delegados en disputa.

Este domingo hay otro debate demócrata precisamente en Michigan, en este caso en la ciudad de Flint, el sitio donde se ha dado en los últimos meses la crisis del agua contaminada. Se espera -como lo hizo el sábado mismo en un mitin ahí en el estado- que en el debate Sanders traiga a cuento el tema de la vinculación de Clinton con el mundo financiero de Wall Street y su negativa a hacer públicos los discursos que dio ante banqueros y otros ejecutivos de ese mundo de las finanzas y por los cuales fue pagada en cientos de miles de dólares.

Aun cuando en el liderazgo demócrata y en mucho de las bases se quisiera que Sanders se retirara de la contienda y así dejar libre el camino a la coronación de Clinton, el senador insiste en que seguirá en la batalla. Esto es posible en parte debido a que Sanders no depende de donaciones de gente rica o grupos independientes de presión para financiar su campaña. Sanders sólo acepta dinero de gente común -en promedio donaciones de $27 dólares- lo que le ha permitido tener oficinas y personal pagado en muchos de los estados donde han habido y donde habrán votaciones.

Es posible que Sanders aun cuando está claro que no puede ganar la nominación seguirá en la pelea únicamente para llegar a la convención y asegurarse de que al menos se le de una oportunidad de hablar en horario especial y de que Clinton adopte algunas de sus propuestas. Ya hoy el senador ha conseguido que los demócratas hablen más del tema de la desigualdad social, de que la economía favorece a los más ricos y en general ha obligado a Clinton ha moverse un tanto hacia la izquierda.

Clinton por su parte, trata a Sanders con guantes blancos. La ex secretaria de estado, aun cuando sigue ganando delegados y su nominación parece a la vuelta de la esquina, no puede darse el lujo de enojar o alejar a esas bases de Sanders. Las necesitara una vez que se comience la campana por la elección general en noviembre.

“Tenemos que ganar ésta elección y todos sabemos que lo que está en juego se vuelve cada día más importante”, señaló Clinton en un reunión para recaudar fondos en Detroit. “Y la retórica que ustedes escuchan del otro lado cada día es más baja”. Lenguaje más dirigido contra Trump y los republicanos y nada que ver con Sanders. En una frase: Clinton quisiera darle vuelta a la página. Dejar atrás la primaria y enfocar sus baterías en elección general.

La principal lección que dejan las primarias y asambleas partidarias de los demócratas del sábado, es que se confirma que Clinton estuvo siempre blindada en su candidatura gracias al apoyo de las minorías, en este caso de los afro americanos de Louisiana. Cada vez que hay elección en un sitio donde hay significativos números de afro americanos o latinos, Clinton simplemente derrota a Sanders -muchas veces por diferencias ridículas como los casi 50 puntos en Louisiana..