Trump amenaza con sacar a relucir los escándalos de Bill Clinton

Aseguró que traerá de nuevo a la discusión pública los escándalos del ex presidente con mujeres si la aspirante demócrata y su esposo lo acusan de tratar mal a las mujeres

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Donald Trump ha generado otra controversia personal con Hillary Clinton, en este caso amenazando con traer de nuevo a la discusión pública los escándalos con mujeres del ex presidente Bill Clinton si la aspirante demócrata y su esposo lo acusan de tratar mal a las mujeres.

“Ciertamente hubo mucho abuso de mujeres (durante el gobierno de Clinton)”, aseguró Trump en una intervención en el programa de television “Today”.  “Bien si fue Mónica Lewinsky o Paula Jones, o muchas de ellas, eso sera válido (atacarlos), ciertamente si usan contra mi la carta de las mujeres, será válido”.

Antes, Trump había puesto en Twitter un mensaje en el cual señalaba que si “Hillary piensa que puede utilizar a su esposo (en la campaña presidencial), con su terrible récord de abuso de las mujeres, al tiempo que utiliza la carta de las mujeres contra mi, está equivocada”.

De seguro que la primera reacción de mucha gente ante lo dicho por Trump sería de rechazo. Que no se vale involucrar al esposo de la candidata cuando que es ella únicamente quien está compitiendo. Que se le debería de juzgar bien, mal o regular por lo que es ella, por lo preparada o no que esté, por su experiencia o falta de ella, o en fin, por lo que sea, pero cosas que tengan que ver con ella. Que lo del esposo es irrelevante o hasta injusto o un golpe bajo traerlo a cuenta.

Como mucho en este campaña presidencial sin embargo, nada es blanco y negro. Por ofensivo que suene Trump, su dicho vale al menos una consideración o estudio más en detalle. Sucede por ejemplo, que de alguna manera lo de meter a Bill Clinton en lo sucio de la campaña política es justificable debido a que es la misma Hillary Clinton la que ha anunciado que su esposo se incorporará en enero a su campaña política. Es decir, el ex presidente utilizará su popularidad, su nombre y demás para intentar ganar votos a favor de su esposa. 

Así las cosas, al menos vale la pregunta: ¿no es acaso justificable que se le puede atacar a Bill Clinton ya que Hillary lo está ocupando para ganar cancha en la primaria demócrata?

El caso se complica aun más si se toma en cuenta el otro punto que toca Trump: el de la “carta de las mujeres”. Con esto Trump quiere decir que Hillary supuestamente lo atacará por lo que el magnate ha dicho sobre las mujeres (que son ‘cerdos gordos’, que son emocionalmente inestables, etc.). Si me atacan con esto, pareciera decir Trump, responderé recordando lo de los escándalos de infidelidad de Bill Clinton.

De nuevo, lo de Trump suena ofensivo y hasta injusto, pero no queda claro si es un golpe bajo en la campaña política contra Hillary Clinton, o si por el contrario, es como él dice, justificable -‘fair game’, fue su expresión en inglés- ya que es la aspirante demócrata la que está echando mano de su esposo para que haga campaña por ella.

No pretendemos con esto hacer una defensa de Trump ni de la barbaridades que ha dicho contra los inmigrantes, contra los musulmanes y demás sin sentidos que ha expresado. Esto es únicamente un examen de su última controversia en el contexto de lo que son las campañas políticas. 

Si Bill Clinton fuera un simple esposo, es decir un Juan Pérez normal, no sería válido que se le atacara por el simple hecho de meterse en la campaña en ayuda de su esposa la aspirante demócrata. 

El problema es que Bill Clinton es precisamente eso, Bill Clinton, es decir estará ahi en la campaña utilizando su prestigio, nombre, buen recuerdo entre mucha gente, etc. en favor de su esposa. Y si tanto él como Hillary pretenden que la gente traslade la simpatía por Bill hacia Hillary, también es “fair game” que se ponga en la mesa de discusión “lo otro” de Bill Clinton. Sucia maniobra y golpe bajo si se quiere, pero parte de lo que es el también juego sucio de la política.

Más allá de lo que sea el resultado final de esta última controversia entre Hillary Clinton y Donald Trump, llama la atención el hecho de que la candidata sienta la necesidad de llamar a su esposo para que le ayude en la campaña. Se supone que Clinton debería de ganar la contienda demócrata sin mayores problemas. Se entiende que se quiera utilizar a Bill Clinton en la campaña -el ex presidente sigue gozando de gran popularidad y es querido por las minorías en particular-, con todo no queda claro si vale la pena exponerlo a que sea blanco del lodazal en que amenaza involucrarlo Trump.