¿A qué edad deben abandonar la siesta los niños?

Un nuevo estudio sugiere que dormir la siesta puede afectar el sueño nocturno en los niños mayores de 2 años

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/ Fuente: TELEMUNDO

La antigua tradición de poner a los niños en edad pre-escolar a dormir la siesta está siendo cuestionada: Un nuevo estudio sugiere que dormir la siesta puede afectar el sueño nocturno en los niños mayores de 2 años. 

"La evidencia sugiere que después de los 2 años, cuando es más común que cese la siesta, dormir durante el día puede provocar que el sueño nocturno sea más corto e interrumpido", dijo Karen Thorpe, profesora en ciencias del desarrollo en la Universidad de Tecnología Queensland de Australia "... El sueño durante el día no es una respuesta a la mala noche de sueño, sino que precede la mala noche de sueño".

El problema, argumenta Thorpe, es que un sueño nocturno interrumpido puede tener consecuencias durante el día.

"Existe una significativa cantidad de datos sobre el sueño nocturno de los niños que muestra relación con una serie de importantes resultados de la salud y psicológicos", explicó. "Por ejemplo, se reportan vínculos consistentes entre el sueño nocturno, no el sueño diurno, con el peso, incluyendo la obesidad pediátrica. Al igual que con los adultos, el sueño interrumpido está asociado con el comportamiento y el funcionamiento cognoscitivo. Los niños con problemas de sueño son menos resistentes a los desafíos emocionales y no funcionan tan bien en el aprendizaje ni con la memoria".

Después de repasar la literatura médica sobre siestas, Thorpe y sus colegas redujeron la lista de 781 artículos a 26, los que exploran entre otros aspectos el impacto de la siesta en el sueño, la salud y la sociabilidad, según un informe publicado en el Archivo de Enfermedades de la Infancia.

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Mientras que los artículos analizados en el nuevo informe no están a la delantera de los estudios, lo que significa que los niños que hicieron siesta no fueron asignados al azar y, a menudo, no fueron observados de manera estricta, en su conjunto sugieren que existe un problema con las siestas regimentadas durante el día, descubrieron los investigadores.

Los expertos entrevistados por TODAY.com no están listos para descartar las siestas en base al nuevo informe, pero consideran que tampoco existe la evidencia real que sugiera que los niños tienen que dormir todos los mediodías. 

"Creo que hasta cierto punto esto nos está diciendo algo que sabíamos desde el principio: Si un niño de 2 años tiene una larga siesta, será difícil ponerlo a dormir a la hora habitual de ir a la cama," expresó el Dr. Carlos Lerner, profesor clínico asociado de pediatría en el Hospital Infantil Mattel de la Universidad de California, Los Angeles. "Si un padre está realmente tratando de lograr que su hijo de 2 años, o en edad preescolar, vaya a la cama más temprano, entonces tendremos que hablar de la siesta".

No existe una talla única que sirva a todos en este rango de edades en cuanto a la siesta, apuntó Dana Rofey, profesora asistente de psiquiatría y psicología en el Hospital Infantil del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh.

"Realmente depende de cada niño y cada niño es diferente," dijo Rofey. "Es cierto que hay niños que no están cansados en la tarde y no necesitan dormir. Deje que su hijo le guíe en cuanto a lo que necesita".

Lo único que no querrá hacer es entrar en una batalla con su hijo sobre si va a dormir o no la siesta, señaló el Dr. Rafael Pelayo, especialista del sueño y profesor clínico de psiquiatría y ciencias de la conducta del Centro de Ciencias y Medicinas del Sueño de Stanford.

"Una vez que haya una situación de guerra, el juego habrá terminado", dijo Pelayo. "No se puede tener un argumento y esperar que alguien duerma bien".

Estar o no a favor de la siesta para su hijo es un asunto complejo, reflexionó Lerner, agregando que existe una cantidad de factores que influyen en la decisión para la familia. Si los padres quieren tener algún tiempo libre en la noche, sería mejor para ellos evitar la siesta. Si los padres trabajan hasta tarde y quieren pasar luego un poco de tiempo con sus hijos, puede que tenga sentido la siesta para que los niños permanezcan despiertos hasta más tarde en la noche.

O a veces la siesta sólo funciona como una oportunidad de descanso para los súper estresados padres.

"Los padres le dicen a menudo a sus hijos que necesitan una siesta porque el sueño es bueno para ellos", añadió Pelayo. "Pero a veces es porque los padres quieren un descanso o están pensando en hacer algo mientras el niño está dormido. Algunas veces necesitan sólo un poco de tiempo para sí mismos".