IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

Meghan Markle y Harry ya son dueños de su propia casa en EE. UU.

Meghan Markle y el príncipe Harry recientemente compraron su primera casa en EE. UU. y ya se mudaron.

Meghan Markle y el príncipe Harry se mudaron a su nueva casa en Santa Bárbara, California, en julio, donde viven con tranquilidad y esperan ser respetados por sus vecinos.

La información la confirmó un representante de los duques de Sussex a E! News, "Se han asentado en la tranquila privacidad de su comunidad desde su llegada y esperan que esto sea respetado por sus vecinos, así como ellos lo harán como familia".

Mira también: Meghan Markle y el príncipe Harry: Así ocultaron sus primeras citas

A esa información, se suma una declaración de una fuente a Page Six que apuntó, "No son huéspedes de Oprah ni de nadie más, ellos mismos compraron esta casa" y agregó, "Esta es la primera casa que cualquiera de los dos ha tenido. Ha sido un momento muy especial para ellos como pareja y como familia: tener total privacidad durante seis semanas desde que se mudaron".

Prince Harry y Meghan Markle en Cardiff Castle
CARDIFF, WALES - JANUARY 18: Prince Harry whispers to Meghan Markle as they watch a dance performance by Jukebox Collective in the banqueting hall during a visit to Cardiff Castle on January 18, 2018 in Cardiff, Wales. (Photo by Ben Birchall - WPA Pool / Getty Images)Getty Images / Getty Images

Foto: Getty Images

El informante también mencionó, "Aquí es donde quieren criar a su hijo Archie, donde esperan que pueda tener una vida lo más normal posible".

Antes de esta mudanza, Meghan y Harry estuvieron habitando la vivienda de Tyler Perry en Beverly Hills, la cual está muy cerca de la casa de Doria Ragland, la madre de Markle.

En esa mansión, que cuenta con ocho habitaciones y 12 baños, fue donde los duques de Sussex tuvieron sus reuniones de Zoom durante los inicios de la pandemia y el sitio en el que festejaron el primer cumpleaños de su hijo Archie.

Sin embargo, el lado negativo de la ubicación de la casa, fue que varios miembros de la prensa invadieron su privacidad en reiteradas ocasiones, eso generó que la pareja interpusiera una demanda porque, según afirmaron, algunos periodistas intentaron obtener fotografías de ellos usando drones y teleobjetivos. Esto generó una gran preocupación en ellos, sobre todo porque el interés de las imágenes se centraba en su pequeño.

La confirmación de que Meghan y Harry están estrenando una nueva casa, llegó el mismo día en el que se lanzó al público la biografía no autorizada por ellos escrita por los cronistas de la realeza Omid Scobie y Carolyn Durand llamado "Finding Freedom: Harry and Meghan and the Making of a Modern Family".

Entre las revelaciones más importantes de la edición, se asegura que Meghan y Kate Middleton no eran amigas, "Aunque Meghan pudo haber entendido la cautela de Kate para entablar una amistad significativa, ni siquiera fueron cercanas cuando ella era un miembro trabajador de alto nivel de la familia real. Las flores para su cumpleaños fueron agradables, pero Meghan hubiera preferido que Kate la apoyara durante los momentos más difíciles que vivió con la prensa".

El libro también menciona que Meghan lloró mucho cuando se separaron de la realeza, luego de despedirse del equipo de trabajo que la estuvo apoyando por un año, "Con la sala de estado casi vacía, excepto por algunas caras conocidas, las lágrimas que la duquesa había estado reteniendo fluían libremente, 'No puedo creer que esto sea todo', dijo abrazando a una de las jóvenes ayudantes con las que había estado en contacto".

Mira también:

 

En video: Meghan Markle ya fue retratada en su nueva vida alejada de la corona