Courtney B. Vance gana su caso en serie sobre O.J. Simpson

"Yo grité '¡sí!' y el gritó 'no!' y nos miramos como locos, tratando de descubrir por qué esa división", recordó Vance, "como la del resto del país".

LOS ANGELES (AP) — En octubre de 1995, Courtney B. Vance y Tony Goldwyn estaban filmando una película para TV en Toronto cuando se tomaron un receso para ver la cobertura noticiosa del final de un dramón en Los Angeles: O.J. Simpson no era culpable de asesinato, declaró un jurado.

 

"Yo grité '¡sí!' y el gritó 'no!' y nos miramos como locos, tratando de descubrir por qué esa división", recordó Vance, "como la del resto del país".

 

El llamado juicio del siglo es dramatizado en "The People v. O.J. Simpson", una serie de 10 episodios de FX que se estrena el martes a las 10 p.m. (hora del este). Es parte de la antología del canal "American Crime Story".

 

Como el abogado defensor Johnnie Cochran, Vance domina la corte y se destaca en el impresionante elenco de actores, que incluye a Cuba Gooding Jr. como Simpson, el exasrto del fútbol estadounidense acusado de asesinar a su exesposa Nicole Brown Simpson y a un amigo de ésta, Ronald Goldman.

 

John Travolta hace el papel del abogado defensor Robert Shapiro; David Schwimmer del amigo de Simpson Robert Kardashian (con breves vistazos a sus hijos, incluida Kim Kardashian West), y Sarah Paulson es notable como la fiscal Marcia Clark.

 

Para Vance, el proyecto significó revisitar las opiniones divididas de si se hizo justicia con el veredicto o no.

 

"Yo no le estaba echando porras a O.J. No se trataba de O.J. para nada. ... Crecimos con la historia de los negros, viendo lo maravillosos que somos y lo mucho que hemos sufrido", dijo, al tiempo que recordó que en 1955 un adolescente negro de Chicago fue linchado por coquetear con una mujer blanca en Mississippi.

 

"No había justicia, por siglos no había recursos para los afroestadounidenses. Por eso es que los afroestadounidenses estaban celebrando", dijo Vance.

 

Declinó opinar sobre la inocencia o culpabilidad de Simpson, que en 1997 fue hallado responsable en una demanda civil y se le ordenó pagarles a las familias de las víctimas 33,5 millones de dólares. Ha estado en una prisión de Nevada desde el 2008 por una condena de robo y secuestro.

 

Vance asumió el difícil papel de Cochran, un exfiscar de distrito adjunto de Los Angeles, a sabiendas del gran trabajo que iba a conllevar. Aunque se sumergió en los libros sobre el caso, no vio videos noticiosos de Cochran para imitar sus gestos y cadencia.

 

"Dije, 'No, yo soy yo y él es un icono'. Si puedo sugerírselo a la audiencia, lograr que la audiencia se interese en la historia, habré hecho mi trabajo", expresó.

La extravagancia se convirtió en la marca de Cochran. Luego que Simpson no logró ponerse unos guantes manchados de sangre hallados en la escena del crimen, Cochran hizo de ese momento poesía y dijo la famosa frase de "si no le queda es inocente".

 

Pero Cochran tiene más matices: es un apasionado defensor de los derechos civiles que luchó contra el arraigado abuso policial, dijeron los escritores de la serie, Scott Alexander y Larry Karaszewski.

 

Vance "logra capturar al gran orador capaz de cautivar a una corte, ... pero también ve que Cochran pelea la pelea, y estas cosas son extremadamente personales para él también", dijo Karaszewski.

 

La actuación de Vance ha recibido flores de la crítica y elogios de una colega, su esposa Angela Bassett, de quien dijo que "está muy complacida".

 

La serie de FX se basa en "The Run of His Life: The People v. O.J. Simpson", el libro de 1996 del abogado y analista legal Jeffrey Toobin. Pese a que pasaron dos décadas, el productor ejecutivo Brad Simpson dijo que el momento es apropiado para contribuir con la "interminable conversación" sobre raza y justicia en Estados Unidos.

 

Vance coincide, pero cita a Martin Luther King Jr. para cerrar con unas palabras de esperanza.

 

"El arco del universo moral es largo, pero se inclina hacia la justicia", dijo Vance. "Solo toma un minuto".