Shakira en vivo

Shakira en vivo

Joel Brito El Laredo Energy Arena vibró al ritmo de una Shakira que se mantuvo en constante comunión con el publico, durante un concierto el 6 de Octubre, ante un estimado de 10 mil personas que se dieron cita para recibir a la cantante latina más popular del globo terráqueo, en una escala de su “Sale el sol World Tour”.

“Esta noche soy totalmente de ustedes”, así se entregó Shakira a los asistentes, en su mayoría laredenses, y oriundos de la vecina ciudad mexicana de Nuevo Laredo. Fans de todas las edades gritaban y bailaban, creando un ambiente de contagiosa euforia, sin faltar las banderas mexicanas y colombianas, ondeando por todo lo alto. Ante el colorido latino de la audiencia, a la intérprete no le quedó más remedio que reconocer que se sentía “cerca de casa”.

“La tortura” se convirtió en placer, cuando el baile se apoderó no solo del escenario, sino de cientos de cuerpos ahí presentes, algunos al borde del delirio.

La versión un tanto rockera de “Whenever wherever”, fungió como marco para que Shakira arrancara también gritos masculinos al contonearse sensualmente de espaldas a los espectadores, acto seguido la versión en ingles de “Suerte”, se transformó en la poderosa “Unbelievable” de EMF, que sirvió de preámbulo a unas clases de baile impartidas por la artista a cinco chicas del público, quienes con gusto imitaron a su maestra, que las instruía animadamente: “right, left, right, left”.

El segmento de baile flamenco fue uno de los momentos brillantes de la velada. Shakira volvió a demostrar que es una bailarina nata.  La cantautora interactuó atrevidamente con sus músicos, uno de ellos incluso movía su larga falda de un lado a otro, luego ella cayó de espaldas al suelo, donde continuó haciendo gala de su excelente expresión corporal, para rematar con “Gipsy”.

No podía faltar el toque arábigo, que surgió mágicamente en “Ojos así”, convirtiéndose en uno de los espacios más celebrados de la noche, con una Shakira danzante, que deleitó a propios y extraños con su “belly dance”, mientras que en sus músicos resaltaba una dulce violinista en minifalda.

Los bailes sugestivos hicieron que la presentación de “Loca”, se convirtiera en una provocadora tentación musical. Contario a lo que pudiera esperarse, el momento de “She Wolf” no resultó tan “sexy”, la “loba” ataviada con un top en colores negro y verde y unos holgados pantalones camuflajeados, cantó en ingles y con “pies descalzos”.

Guitarra en mano, la también productora, le dio vida a uno de sus hits más coreados: “Inevitable”, tema que culminó muy alocada, al más puro estilo de un “rock star”, en contraparte, la calma imperó al interpretar una versión acústica del clásico de Metallica: “Nothing else matters”.

La diva del pop recorrió en varias ocasiones el entarimado anexo al escenario tipo pasarela, para estar más cerca del público, como en “Hips Don’t Lie”, otro de los tantos momentos cumbres del evento.

Shakira derrochó la última avalancha de energía con “This time for Africa”, en un cierre espectacular, dándose tiempo para estrechar manos bajo una lluvia de diminutos papeles de colores, la adrenalina no podía ser superior, era simplemente el “Waka Waka”.

“Hasta la próxima, hasta next time”, una despedida bilingüe antes de desaparecer tras bambalinas, mientas sus músicos lanzaban los últimos acordes, con solo de guitarra eléctrica incluido.

Jeans, diversas faldas, pantalones entallados, y hasta vestidos de noche, fue lo que lució Shakira en una “tocada” que se extendió por más de dos horas, tiempo suficiente para que sonaran también “Underneath your clothes”, “Te dejo Madrid”, “Ciega sordomuda”, “Antes de las seis”, “Why wait”, “Las de la intuición”, “Gordita” – con la intervención en pantalla de Rene Pérez, vocalista de Calle 13 – y “Sale el sol”, melodía que le da título a la gira y al nuevo álbum .