Jorge González

Nuevo disco y gira de Jorge Gonzalez

Jorge González ha grabado un nuevo disco como solista, Libro, y pronto estará de gira por los Estados Unidos. En esta exclusiva entrevista con Billboard, realizada por teléfono durante su visita reciente a Santiago, González, actual residente de la ciudad de Berlin, nos contó porque no puede vivir en Chile. Habló del nuevo movimiento de la música en Santiago, porque el hip hop chileno es el hip hop más auténtico de América Latina, y de su pasado con Los Prisioneros.

Billboard: Has grabado un nuevo disco como solista, y en septiembre estarás de gira en los Estados Unidos. Que nos puedes adelantar acerca del disco?

González: Después de varios años de estar experimentando en el circuito de house, trabajando como DJ en Europa, volví a las canciones. Es un álbum que está hecho con base de piano, guitarra acústica, y los coros inspirados por la música gospel.

El disco se llama Libro.

Cuando escribí este disco fue una catartis de cosas muy fuertes que estaban pasando en mi vida. Tuve unos cambios a nivel sentimental muy grandes, me radiqué en Alemania y me cambiaron muchas cosas. Por ejemplo, me hice vegetariano de un momento al otro. Y parte de estos cambios fue componer todas estas canciones, que hice muy rapido y muy de corazón, con la estructura más directa que podía. De manera que cada vez que iba a cantar en vivo pudiera recrear el sentimiento en el escenario.

Estás tocando con dos músicos jovenes, Pedropiedra y Gonzalo Yañez, que forman parte de un nuevo movimiento musical en Chile.

 Cuando Los Prisioneros empezamos a tocar, las influencias más grandes eran bandas como Dépêche Mode y The Stranglers. Nuestro primer disco fue del ’84. Nos tocó toda la evolución del old school hip hop, Run DMC, NWA, todas esas bandas. También en esa epoca fue toda la revolución del house, del tecno, pero en mi patria la mayoría de la gente no conocía esa música. Los músicos de nuestra generación todavía admiraban a Led Zeppelin o Deep Purple. Lo que es muy cómodo para mí de tocar con gente como Gonzalo Yañez o Pedropiedra es que sí conocen esas influencias. Sí conocen el hip hop, conocen la electrónica. Me puedo comunicar mejor con los músicos de esta generación posterior que con la mía.  Los chicos tocan con un cariño para este tipo de música.

Cuáles son unas de las diferencias del ambiente en Santiago de Chile cuando empezaste con Los Prisioneros y ahora?

Comparado con esos tiempos la diferencia está en que antes había como una idea de un enemigo, que era la dictadura. Ahora eso ya no existe y se supone que hay democracia. La verdad es que la política ha cambiado, pero las personas son las mismas. Y de hecho las políticas económicas son más afixiantes que en aquella época. La gente que maneja la plata son dueños de esta país; para ellos Chile está fantástico, pero para el 90 por ciento de la población está muy mal. Creo que la gente está desesperada.

Mi generación todavía alcanzó aprender a leer y escribir con el viejo régimen…Chile era un país donde el Nobel de literatura era chileno, que era Pablo Neruda. Un país de mucha creación donde el nivel de educación era muy alto. Cuando yo aprendí a escribir y aprender, mi casa y todas las casas estaban llenos de libros de Dostoyevsky, las obras de Mark Twain. Mi generación alcanzó a leer eso. Yo creo que después del golpe pasamos inmediatamente de Walt Whitman a Rambo.

Entonces las generaciones de ahora están mucho más angustiadas, porque han perdido la importancia que pudiera tener un libro en aquella época.

Como fue que en aquella época de la dictadura tuviste tanto aceso a la música internacional?

Algunos canales de radio tuvieron un programa donde pusieron las nuevas bandas de Londres. Y había por la noche un programa donde pasaron discos enteros, y pasaron el disco Sandinista de The Clash. No es que lo pasaran todos los días, no eran los hits, pero de vez en cuando podías escuchar cosas nuevas.

Y hay una cosa bien particular en Chile. Cuando fue el golpe militar en el año 73, todo lo que sonaba en Latinoámerica o todo lo que sonaba en Chile se prohibió. Y esto abrió la puerta para todo lo que vino de Estados Unidos y Europa. Conocimos a muchos artistas de rhythm and blues, de funk y el disco, que a mucha gente en America Latina no conocía. En Chile, toda una generación que se crió con el funk – Earth Wind and Fire fue mucho más popular que los Rolling Stones. En los 90 el hip hop en Chile era completamente negro, porque los chilenos aprendieron el hip hop directamente de los negros. En cambio, en Argentina o México, les gustaba el hip hop porque les gustaban los Beastie Boys o los Rage Against the Machine. Pero en Chile no, en Chile era el hip hop original. Por ejemplo a Chile vino Snoop, vino mucha gente.

Que la cultura negra fuera tan grande en Chile fue un producto de la dictadura militar. Estaban abriendo la puerta a la cultura norteamericana que ellos pensaron que tenían que importar, pero estaban abriendo la puerta a la música de disco, que era evidentamente latino, negro y gay (se rie).

A que se debe el éxito de Los Prisioneros en los ochenta? Como fue para tí?

Porque eramos buenos, por eso. Yo tenía 20 años y me estaban invitando a tocar a Uruguay, llegamos a tocar en Colombia y arrebotamos el estadio de fútbol. Era un sueño tocar en todos esos lugares, y más que nada en aquella epoca.  En los 80, las bandas que recorrieron toda América eran o de España o de Argentina, ni siquiera de México, porque en esa época no existía ni Café Tacuba ni Molotov. Entonces Los Prisioneros era la única banda no argentina y no española que viajaba por todos esos lugares.

Últimamente la fuerza de la nueva música chilena ha empezado a llamar la atención internacional. Como te parece la música de lo jovenes chilenos de ahora?

En Chile se produce mucho lo que llamo cantautores urbanos. Gente que narra historias, historias muy de la ciudad, pero con la producción más pop. No cantan historias con guitarra acústica, lo cantan más pop, como por ejemplo Javiera Mena, que para mí es una de las mejores autores que hay en Chile, o el mismo Pedropiedra o todas esas bandas que ahora van a tocar en festivales de otros paises.

Vives ahora en Berlin. Has pasado también por Nueva York, México y España. Es una decisión consciente no vivir en Chile?

Sí. No puedo vivir acá. En general las opiniones que tengo yo al respeto del sistema social y económico de Chile no son positivas. Y ya con los medios de comunicación en Chile yo no tengo casi ninguna relación. Entonces no tengo como promover mi música acá. Hay gente que no les importa porque no saben como es la historia, o saben como es la historia pero dicen que la historia es algo que no se puede cambiar. Pero yo no puedo vivir acá porque no tengo como relacionarme bien y estar en paz con un sistema que a mi no me gusta. También es muy positivo viajar por el mundo. Es una manera de aprender.

--Judy Cantor-Navas