En la intimidad

Ricky Martin, la entrevista Billboard

En visperas del lanzamiento de su nuevo disco, "Música + Alma + Sexo", Billboard se reunió con Ricky Martin en su casa de Miami.

Billboard: ¡Se te ve muy relajado!

Ricky Martin: Legue de la montaña. De Jackson Hole. Los nenes no pueden esquiar todavía. Hay que esperar a los 3 y a que estén toilet trained. Entonces ninguna de las dos.

¿Escribiste y grabaste el nuevo álbum aquí en tu casa, verdad?

Se dió todo aquí. Escribimos entre esta casa y Golden Beach, donde tengo otra casa, y donde prácticamente se mudó [el productor] Desmond Child con toda su familia. Teníamos dos estudios. Uno para el programador, otro para grabar bajos, guitarras, pianos.

Este disco ha pasado por varios cambios para llegar al álbum que saldrá en febrero. Es muy personal, positivo, divertido y bailable. Los cambios en la música fueron el resultado de los cambios en tu vida?

Al principio del año pasado, todo cambió. Empecé a escribir el libro, se me abrió la mente de mil maneras. Empecé a atar cabos y empecé a trabajar una música, de las cuales se quedaron muchas canciones. Pero mi necesidad de hablar de otras cosas y de hacer otros sonidos se solidificó. Pero sí, me di el lujo de no tener prisa. 

Empecé a escribir el disco. Y todo el disco cambia al encontrar la catarsis del libro. Porque escribir el libro empezó como un juego. Voy a hablar de mi fundación, de mi trabajo, de mi carrera, sin elaborar mucho. Y de pronto empiezas a encontrar que faltan eslabones y ves el camino clarísimo de lo que va a significar este libro para mi vida. Y necesitas parar y decir, necesito enfocarme en todo esto. Y todo fue como que los hijos. Fue una presión vital que me llevó a esta catarsis creativa, por llamarlo de alguna manera.

¿Cuando fue que el libro te llevó más allá de donde empezaste?

Con las primeras 500 palabras ya supe donde iba. Esto fue en las primeras horas de trabajo cuando tome la decisión de lo que iba a escribir. Empecé a hablar de la fundación. Y porque la fundación? Por mi trabajo espiritual. Y porque mi trabajo espiritual, para desprenderme del ambiente artístico. Y porque desprenderme? Porque me hacían preguntas de intimidad. Es la forma de yo quitar barreras y desprenderme de muchas cosas que iba cargando que ya no me hacían falta. Y por eso digo que [musicalmente] empezamos de cero. Porque si vamos a hablar de una canción del amor hay otro matiz y otra textura que siempre yo generalizo en mis canciones, en las letras, y trato de no hablar de géneros.

 ¿Por qué es un disco más bailable?

A mi me influencia muchísimo mi espectáculo Y cuando yo me paro en un escenario lo primero que he dicho en todas mis giras es, ‘estamos aquí para olvidarnos de todo y vamos a pasarla bien por dos horas’. Yo quiero que la gente no se siente y que sea una clase cardiovascular. Y si le agregas ¨La Bomba”, “La copa de la vida”, se vuelve eso. Y cuando trabajo con mis productores si, buscamos esa liberación. Es bien loco porque cuando empiezas a escribir, dices vamos a escribir una balada y terminas con “La copa de la vida”. No hay forma de uno controlar la música.

¿Cuando estuviste a punto de mandar ese famoso mensaje por Internet, estabas con los dedos en el teclado pensando, ‘Estoy a punto de cometer un gran error.’?

Estuve muchos meses buscando la manera de hacerlo. Dije será una canción, o una entrevista, o la revista, o el libro. Pero yo no puedo esperar ocho meses más. Un momento, yo necesito hacer esto ya. Entonces varios meses antes de yo apretar send, hubo un crimen de odio en Puerto Rico con un niño gay. Y si hablaba pensaba, ‘van a decir que sí o no, y ya’. Hay un momento de mucha tensión en el libro porque había mucha tensión en mí. Y un viernes llame a mi representante y le dije, ‘ok esto va a ser el lunes’. Y me pase todo el fin de semana escribiendo la carta. Y cuando mande send fue un desprendimiento, y una calma y un gozo. Yo dije díos mío, de yo haber sabido lo hubiera hecho hace 10 años. El sentimiento de alegría. El poder saber que yo no tengo que mentirles a mis hijos para nada. Yo creo que ha sido de los mejores años de mi vida.

 Entonces pasaste diez años preocupado por nada...

Sí, porque lo digo en mi libro, que los miedos están en la cabeza. Pero nada, todo el mundo tiene que pasar por su proceso. Y me siento super afortunado que en los 30s pude abrirme y encontrar este alivio, esta calma, este gozo.

Yo pensaba que tus hijos influyerón en tu decisión...

Mis hijos en algún momento irán a la escuela, y yo quiero que mis hijos estén orgullosos de su padre y no hay problema. Que digan ‘mi padre es el mejor padre del mundo’. Y que estén orgullosos de ser parte de una familia moderna.

Hablemos de los mellizos. ¿Qué es lo que más te gusta hacer con ellos?

 Me encanta vestirlos por la mañana. Pienso, ‘vamos a ponerte estos pantaloncitos cool y este tank top’. Si los ves por hay en una foto de paparazzi no bien vestidos, no fui yo ese día.

 ¿Cómo ha cambiado tu rutina diaria?

 Si estaba en el proceso creativo me acostaba con el sol. Obviamente, en la gira no te vas a dormir jamás inmediatamente después de un show. Yo era un noctámbulo. Y ahora aquí hay una energía heavy. A las 9 a.m. ya hay gritos.

 Yo creo que esa estabilidad para mis hijos es muy importante. Lo más importante es que voy a hacer “Evita” y que es un clásico que se va a revivir en Broadway y la posibilidad a nivel carrera es gigantesca. El reconocimiento de los grandes críticos es algo que a lo mejor yo necesito. Pero después de una gira de un año, creo que la estabilidad le va a hacer mucha falta a mis hijos y a mí. Los podré llevar a la escuela, y en la noche estoy de 7-10 en el escenario. Y que maravilloso es la vida, no?

--Leila Cobo, Miami