Guía Completa

¡Deja de malcriar a tus hijos!

Todos hemos visto niños malcriados. Esos que lloran en las tiendas si sus padres no le compran los juguetes que quieren. A los que no les gusta compartir y siempre se salen con las suyas

Todos hemos visto niños malcriados. Esos que lloran en las tiendas si sus padres no le compran los juguetes que quieren. A los que no les gusta compartir y siempre se salen con las suyas. Esos niños constantemente desafían a sus padres y a la autoridad y no son castigados. No tienen que trabajar para ganar algo.

La culpa la tiene los padres por no ser más fuerte con sus hijos. Al permitir esta conducta, complacer a sus hijos, o a veces dar un mal ejemplo malcrían a sus hijos.

Los peligros de la malacrianza

Además de criar a niños pesados, existen otros peligros asociados con la malacrianza. Puede tener consecuencias peligrosas y más serias incluyendo: el uso de drogas, abuso de alcohol, no desarrollar su potencial académica, bulimia, fumar, copiar exámenes, decir mentiras, ansiedad, depresión y dejar la escuela.

Pero también existen otros peligros menos obvios, pero igual de peligrosos. Al malcriar a tus hijos, ellos no sabrán adaptarse y aceptar las frustraciones y el estrés de la vida. No aprenden de sus errores y muchos tienen problemas emocionales al aprender que no pueden “comprar” la solución a todos sus problemas. Esto lleva a muchos a usar drogas y alcohol.

Los padres con mucho dinero no son los únicos que pueden malcriar a sus hijos. Los niños que no tienen que tomar responsabilidad por sus acciones y cuyos padres los dejen hacer lo que quieran también serán malcriados.

Solución para la malacrianza

Lo primero que se debe hacer es determinar si tu hijo o hija es mimado. ¿Ves tu vida reflejada en estas situaciones?

- Tu hijo llora constantemente (Los niños que llora mucho han determinado que es una estrategia efectiva para conseguir lo que quieren).

- Es difícil comprarle algo a tu hijo durante los días festivos porque ya tiene tantas cosas.

- Si tu niño se queja de la comida que hiciste para la cena, le preparas otra cosa.

- Le das una mensualidad a tu hijo o hija sin pedirle que limpie o trabaje en la casa.

- Ayudas con su tarea a la primera señal que pasa algo.

- Le das lo que quiera cuando lo quiere.

Cuando reconoces los fallos de tus hijos, y los tuyos  puedes cambiar tu comportamiento para lograr una solución. Una manera de solucionar este problema es poner a trabajar a tus hijos en tu casa. Dale algo que hacer en la casa y “págale” (con dinero o juguetes) por su trabajo para que aprendan a valorar el dinero.

Si tu hijo es quisquilloso para comer (un problema común) no le ofrezcas comidas alternativas. Para que tu hijo trate de comer comidas nuevas, deja que te ayude a planificar y preparar la cena. Si no funciona, no le ofrezcas otra comida hasta que pruebe lo que están comiendo los demás. Si tu hijo es un poco más grande, podrá preparar su propia alternativa, como un emparedado de mantequilla de maní y mermelada.

¿Tienes un niño malcriado? ¿Tienes algún consejo para otras mamás de niños mimados? Coméntalo.

cerrar