Olvídate de las fiestas de Tupperware, y prepara la mejor fiesta de pasión con tus amigas

Ahora, antes de que te imagines lo peor, Las fiestas de pasión se basan en el mismo concepto que las fiestas de Tupperware. Un consultor viene a tu casa con una exhibición de una variedad de productos

Olvídate de las fiestas de Tupperware. ¿Los juguetes sexuales no son mucho más divertidos? Yo ciertamente lo pensé así cuando decidí ser anfitriona de una fiesta de pasión para algunas de mis compañeras de trabajo.

Ahora, antes de que te imagines lo peor, déjame explicar: Las fiestas de pasión se basan en el mismo concepto que las fiestas de Tupperware. Un consultor viene a tu casa con una exhibición de una variedad de productos (también para venta) diseñados para realzar tu vida y tus relaciones sexuales.

Danalynn Sattler, mi consultora personal de la fiesta de pasión, lo llama "Tupperware con un zumbido". El zumbido, por supuesto, proviene de todos los vibradores que ella trae. Pero las fiestas de pasión, dice, son mucho más que juguetes sexuales. Su lema es "educa, aclara y entretiene". ¡Y lo mejor de todo es que las fiestas no tienen ningún costo!

Un extraño en mi casa

Cuando contacté a Danalynn por primera vez, no tenía la menor idea de qué podía esperar. ¿Quién era esta mujer? ¿Podría asustar a mis compañeras de trabajo? Después de hablar con ella por algunos minutos, mis temores se desvanecieron. Esta mujer extraña que iba a llegar a mi hogar para hablar de sexo era también madre de cinco niños, quién se hubiera dedicado a una vida religiosa de no haber sido por esto. ¡Es gracioso cómo las cosas suceden!

Me encontraba a gusto, pero todavía estaba preocupada de cómo mis compañeras de trabajo responderían a tal acontecimiento. Me aterrorizaba pensar que nadie deseara asistir o que pudieran pensar que era un tipo de ninfomaníaca. Pero no pude haber estado más equivocada. Después de repartir las invitaciones que Danalynn me había enviado al trabajo el día siguiente, en nuestra oficina -mayoritariamente de mujeres- se cuchicheaba  sobre la velada. ¡Parecía que todas querían ir! Si era por curiosidad, entretenimiento o una necesidad de algunos juguetes nuevos, las colegas que nunca esperé entrarían al juego fueron las primeras en confirmar su asistencia.

Encantos del pene

El día anterior a la fiesta, Danalynn llamó y preguntó por las invitadas: ¿Estaban casadas, tenían parejas, eran jóvenes? Sus fiestas se han realizado para grupos de una gran gama de edades a partir de 18 años e incluso para las amigas de su madre de 72 años. Danalynn adapta los productos que ella lleva y la información que proporciona a cada asistente.

La noche siguiente, nueve de nosotras nos reunimos en mi pequeño apartamento listas para lo que sabíamos sería una tarde innovadora. Para crear el ambiente, incluso compré unos adornos en forma de penes pequeños para adornar algunos vasos de sangría.

Danalynn instaló su mesa, y estuve un poco confusa al principio. ¿Dónde estaban los vibradores? ¿Los azotes? ¿Las cadenas? Alineadas con aceites de masaje, lociones y gels de baño, mi apartamento lucía más como una tienda de productos para Spa que una tienda con artículos pornográficos. Pues resulta que una de las metas de Danalynn es cerciorarse que cada una se sienta a gusto, motivo por el que comienza con productos que no resultan intimidantes.

Lo mejor de la noche

Después de pasar un tiempo probando esos productos que olían delicioso, la verdadera diversión comenzó. Danalynn nos distrajo con una competencia para ver quién podría crear el mejor "pene" de papel de aluminio mientras ella cambió cautelosamente los productos del baño por los que yo imaginaba.

Antes de darnos cuenta, todas nos pasábamos vibradores de distintas formas, tamaños y colores. Danalynn nos recomendó que frotáramos la parte diseñada para estimular el clítoris con la punta de nuestras narices, una de las partes del cuerpo más sensibles. Así lo hicimos, yo froté vibradores contra mi nariz mientras me miraban todas mis compañeras de trabajo. En un principio pensé que era muy vergonzoso, pero estaba equivocada
 
Probamos la mayor parte de los productos en nuestros brazos. Pero algunos, lo descubrimos pronto, requerían un mayor acercamiento. Siendo lo juguetona que soy, me ofrecí como voluntaria atrevida para un experimento desconocido. Estuve en shock cuando Danalynn me dijo que acababa de convertirme en voluntaria para ir al baño a frotarme el Pure Satisfaction Unisex Enhancement Gel (Gel Unisex para Mejorar la Genuina Satisfacción) en el lugar del cuerpo donde verdaderamente debía ser aplicado, y regresar después para informar a todas cómo se siente. Fue totalmente embarazoso al principio, pero después de escuchar mis críticas muy favorables, prácticamente todas querían intentarlo por sí mismas.

Libertad para hablar

Así como mi grupo, la mayor parte de los clientes de Danalynn son mujeres que buscan un tema original para ladies night. "Lo qué pasa en estas reuniones es que aprenden mucho unas de otras", ella afirma. "Están obteniendo una mejor relación entre ellas porque están siendo más abiertas".

¡Fue, ciertamente, nuestro caso! Platicamos sin parar sobre nuestras relaciones, sobre los juguetes que habíamos probado y si los hombres en nuestras vidas estarían dispuestos a probar algunos de los nuevos productos. Eventualmente, después de toda la charla y las demostraciones, cada una se reunió con Danalynn en privado para hacerle los pedidos. Danalynn dice que éste es generalmente el tiempo en que las asistentes realmente se abren a ella.

"Siento que la gente confía lo suficiente en mí para contarme sus temas personales en el cuarto de pedidos y yo siempre haré lo mejor para ayudarles", dice.

 

Después de que mis invitadas se fueron -todas con compras en las manos- Danalynn y yo conversamos. La fiesta, ambas coincidimos, había sido un éxito. Como presentadora de la fiesta obtuve un descuento para mis tres compras, así como con una bolsa de regalo rellena con toda clase de manjares. ¿Un buen negocio para una fiesta totalmente gratis, verdad? ¡Y mucho más divertido que una fiesta de Tupperware!

Por Lindsey Unterberger

 

 

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