Se cumplen 25 años de la fundación del Festival de Cine Latino de Chicago

Los retos que enfrenta el evento en medio de la crisis económica son aún mayores a los que ha venido encarando año a año.

Por SIGAL RATNER-ARIAS/AP

Ya hace un cuarto de siglo que Pepe Vargas fundó el Festival de Cine Latino de Chicago y los retos que enfrenta el evento hoy, en medio de la crisis económica, son aún mayores a los que ha venido encarando año a año.

Sin embargo, y precisamente porque están acostumbrados a trabajar con recursos escasos, Vargas confía en que el popular encuentro cinematográfico, cuya concurrencia ha crecido de 500 asistentes en 1985 a alrededor de 35.000 el año pasado, subsistirá y podrá seguir adelante.

"Nunca dependimos del gobierno", explicó Pepe Vargas, fundador y director ejecutivo del festival, en una entrevista reciente. "Siempre hemos tenido ayuda ... pero de un 5% y eso se mantiene. Lo dramático es que la ayuda corporativa, que representa un 65%, sí se ha visto afectada. A la mayoría de los patrocinadores los presupuestos no se los han aprobado, o los han recortado".

En general, acota, "la respuesta ha sido muy positiva y eso nos obliga a seguir haciendo las cosas como siempre lo hemos hecho: con muy pocos recursos".

"Yo lo tomo como una oportunidad", asegura el colombiano de 58 años, quien llegó hace casi 30 a Chicago. "Es un reto demasiado grande ... y le estamos haciendo frente".

La 25a edición del festival arranca el jueves con la cinta chilena "El regalo" de Cristián Galaz y Andrea Ugalde, una comedia romántica que sigue a tres amigos entrañables, uno de los cuales es un viudo recién jubilado a quien los otros invitan en un paseo sin decirle que también los acompañará su novia de la juventud.

"Hacía tiempo no hacíamos nada con Chile y llegó esta comedia que cumplía el propósito", indicó el fundador. "(La cinta tiene) un tema festivo, es divertida, se ríe uno de la tercera edad, de estos años después del retiro".

Hasta el 29 de abril se exhibirán más de 120 trabajos entre largometrajes, cortometrajes, cintas animadas y documentales de Estados Unidos, Latinoamérica, Portugal y España.

El precio por boleto no ha cambiado en los últimos nueve años: 10 dólares.

"Yo creo que el público no tiene la culpa de la crisis", expresó Vargas, señalando que además ofrecen actividades gratis y que "traemos casi 5.000 estudiantes con el agravante que es una cantidad impresionante de trabajo hacerlo, (pero) entiendo es una inversión en la vida de estas nuevas generaciones, es (positivo) para todos".

La cinta encargada de cerrar es otra comedia, la colombiana "Nochebuena" de María Camila Loboguerrero, sobre una familia adinerada que lo ha perdido todo por culpa de un hijo consentido y que descubre la realidad de su tragedia en una de las fechas más críticas del año.

"'Nochebuena' es una comedia muy divertida que logra el difícil reto de condensar muchos de los elementos de la realidad colombiana: la condición política, la desintegración de la familia, la globalización, las finanzas a nivel internacional, una historia de amor... Todo eso lo muestra", expresó Vargas complacido.

El evento cuenta además con una noche mexicana, en la que se proyectará la versión cinematográfica de "Arráncame la vida", de Roberto Sneider; y una noche española en la que el público podrá disfrutar "Lo mejor de mí" de Roser Aguilar.

Para el fundador y director del evento, "cada festival tiene que ser mejor al anterior".

"Nos movemos con esa mentalidad", dijo. Y este año en particular, en su 25o aniversario, "presumo hay muchas expectativas".

Gran parte del trabajo que conlleva el festival lo realizan tres personas, incluido Vargas, empezando varios meses antes. Luego se les unen más de 100 voluntarios.

"Realmente lo más complicado es el financiamiento. Nos gastamos gran parte del año en eso... Las películas las empezamos a recibir a partir de octubre y se va formando el programa, luego vienen los detalles de logística".

Aunque las películas del festival no se exhiben en competencia, desde 1993 se le brinda a los asistentes la oportunidad de seleccionar su largometraje favorito y otorgar el Audience Choice Award, o el premio seleccionado por el público.

El evento es producido por la International Latino Cultural Center de Chicago, una organización que nació del festival y que el resto del año organiza desde espectáculos de tango en mayo, hasta cine en el parque en el verano, exhibiciones de arte, conciertos y teatro.

"Somos una joya para Chicago", afirma Vargas, para quien el máximo reto en los próximos años es "ver cómo capitalizamos el éxito que hemos tenido".

Su sueño es llegar a construir una sede al estilo del Kennedy Center de Washington o del Lincoln Center de Nueva York, "pero que sea nuestra". Un complejo que incluya una sala de conciertos, cafetería, restaurantes, plazas para la lectura de poesía, para ver películas, un punto de encuentro en un lugar prominente de la ciudad.

"Eso es algo que venimos cocinando a fuego lento durante los últimos 10 años. Lo único que sé es que va a suceder porque una comunidad como la nuestra y una cultura como la nuestra, que es para todos, hace que el centro sea necesario".

Copyright 2009 The Associated Press.

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