Hyundai Veloster 2012

El Veloster es uno de los automóviles más originales del momento. Con el lanzamiento de una versión Turbo inminente, nosotros probamos la única variante disponible hasta el momento: un cuatro cilindros con inyección directa de gasolina y 40 mpg.

Las claves del Hyundai Veloster 2012

1. Coupé 2 +1 y cuatro plazas

El Hyundai Veloster es uno de los autos más originales del mercado.

Combina la atractiva imagen de un coupé con la versatilidad de un compacto al proponer algo que ningún fabricante se ha atrevido a hacer: un auto con tres puertas laterales, dos de ellas delanteras, y la tercera, en el lado del acompañante, para facilitar el acceso a las plazas traseras.

2.Diseño “Fluidic Sculpture”

Si hay un auto dentro de la gama Hyundai que represente mejor la el lenguaje de diseño Fluidic Sculpture, ese es el Hyundai Veloster. 

Esta filosofía estética de líneas fluidas y bien marcadas, tienen en el Veloster su máxima expresión.

Su diseño asimétrico maravilla, el portón de la cajuela es un monumento a las soluciones estéticas y el frontal es absolutamente novedoso con un “fender” delantero que queda inserto bajo los grupos ópticos.

3.Motor eficiente

Monta un motor GDI (de inyección directa de gasolina) de cuatro cilindros y 1.6 litros que entrega 138 HP a 6,300 rpm y 123 libras-pie de torque.

Este motor puede trabajar con una transmisión manual de seis velocidades (como nuestra unidad de pruebas) o una opcional automática, también de seis marchas y doble embrague (la primera de este estilo fabricada por Hyundai).

Aunque no es muy potente, resulta sumamente eficiente, permitiendo que el Veloster ingrese por derecho propio en el club de los 40, formado por aquellos vehículos que rinden 40 mpg o más en carretera.

4.Precio

El precio del nuevo Veloster es otra de las claves del modelo.

Con una tarifa que arranca en las 17,300 USD más gastos de envío, el modelo de Hyundai es uno de los hatchbacks de mejor relación precio /  equipamiento del mercado.

 

Muy llamativo

Lo primero que choca cuando uno ve el Hyundai Veloster es su imagen asimétrica.

Un perfil, el del piloto, que fluye sin interrupción, y el otro, el del acompañante, en el que apenas se aprecia una diminuta puerta de acceso a las plazas traseras.

Realmente hay que fijarse bien para distinguirla, puesto que esta puerta se encuentra totalmente integrada en la carrocería, siendo el tirador una especie de oquedad en el pilar C del vehículo.

La puerta trasera de acceso a la cajuela tampoco está exenta de originalidad, formando una delicada curvatura que da continuidad a la caída del techo, similar a la de un coupé.

El peculiar exterior tiene su continuidad en un interior llamativo.

Los materiales plásticos utilizados aunque algo duros son agradables al tacto y están bien terminados, lo que contribuye a hacer la atmosfera más sugerente y de mayor calidad.

El nivel de equipamiento básico es suficiente para un auto de apenas 17,000 USD de partida y, aunque Hyundai no ofrece muchas opciones, existen dos paquetes, uno estético (con quemacocos eléctrico, asientos de cuero o rines de 18 pulgadas), y otro tecnológico, con sistema de navegación y cámara trasera, llave inteligente, luces de encendido automático) que, por 2,000 dólares cada uno contribuyen a elevar la calidad general del modelo.

Nuestra unidad de pruebas no contaba con ningún elemento en opción, aunque no por ello dejó de satisfacernos gracias a útiles detalles como pantalla táctil de siete pulgadas, radio satélite con seis speakers, puerto USB , Bluetooth y sistema de reconocimiento de voz o dirección telescópica con inclinación ajustable.

A ello hay que añadirle el novedoso Blue Link de Hyundai, un sistema de comunicación con el que se pretende mejorar la seguridad a bordo, proporcionando notificación automática y asistencia en caso de choque, asistencia ante emergencias o un reporte mensual del vehículo.

El Blue Link se activa como en otros casos similares (Ford Sync, GM OnStar, Toyota Entune, etc.) de manera muy sencilla. En este caso mediante un botón en el retrovisor.

El otro plus adicional, como no, es el nivel de garantías ofrecido por Hyundai en este auto.

Sentados al volante, resulta sencillo encontrar una buena posición gracias a los seis reglajes manuales. Los asientos delanteros sujetan bien y el espacio para piernas es notable. 

Detrás, el Veloster no resulta tan espacioso como un hatchback convencional, sin duda alguna, condicionado por su figura de coupé que resta espacio para las cabezas.

No obstante, el espacio para las piernas es adecuado y el de la cintura más que notable, dada su configuración para cuatro plazas.

Los asientos son igualmente cómodos y dos pasajeros adultos encontrarán buen acomodo en viajes cortos.

Las plazas traseras se pueden plegar dejando un piso plano y un espacio para acomodar objetos de 89.3 pies cúbicos.

No obstante, los 15.5 pies cúbicos de su cajuela están en primera línea del segmento.

 

Comportamiento dinámico

La respuesta del motor de inyección directa de gasolina es correcta a casi cualquier régimen de giro y que las relaciones de su cambio manual están bien escalonadas.

Sin embargo, con 138 HP de potencia le falta algo de fuerza, elasticidad y sonido deportivo, sobre todo para dar credibilidad a las pretensiones de coupé del Veloster.

Su 0 a 60 mph es superior a los 10 segundos.

Esta familia viene pidiendo a gritos una versión Turbo y, afortunadamente, Hyundai está a punto de lanzarla.

Sobre el asfalto, el Hyundai Veloster muestra buenas dosis de dinamismo, gracias en un eje trasero bien asentado y comunicativo y que redondea con eficacia en los pasos por curva.

La dirección es menos comunicativa de lo esperable en un auto con estos mimbres, pero en líneas generales el Veloster  es capaz de proporcionar diversión a quien lo maneja.

Para uso diario, la supuesta deportividad del Veloster no incomoda y apenas transmite ruidos parásitos o aerodinámicos al interior.

En líneas generales el modelo de Hyundai es una buena opción para quienes quieran un auto bien manejable en ciudad, económico y con cierta agilidad.

 

Nos gusta

Diseño llamativo

Relación precio / equipamiento

Economía de combustible

 

Nos gustaría

Más aceleración

Mejor visibilidad trasera

Mayor espacio para cabezas

 

Rivales del Hyundai Veloster

Entre sus rivales debemos situar a autos de concepción diferente y arriesgada en el mercado de los hatchback, como son el híbrido Honda CR-Z o el Scion tC.

Sobre el primero presenta unos consumos similares, pero mayor funcionalidad.

Respecto al segundo resulta 2,000 dólares más barato y nos parece más atractivo.

Otros rivales que podemos considerar aunque más convencioanles, estéticamente hablando, son  compactos del estilo del Mazda3, Honda Civic, Toyota Corolla, etc.

La llegada de la variante Turbo a la familia Veloster, en los próximos meses, sin duda contribuirá a otorgar nueva salsa en este cada vez más concurrido mercado. 

 

Conclusión

El Hyundai Veloster es, con su configuración de tres puertas y aire de coupé, una de las apuestas más arriesgadas del mercado de los hatchbacks.

Sus líneas fluidas y diseño impactante podrá gustar o no gustar, pero a nadie dejará indiferente.

Pero el Veloster es algo más que un ejercicio estético, como demuestran sus 40 mpg en autopista, su buena capacidad de carga, su nivel de garantías o su buen desempeño dinámico.

Obviamente, en el caso que nos ocupa, la forma condiciona la función, y la visibilidad trasera, la falta de fuerza de su motor de inyección directa o el espacio para pasajeros traseros son privaciones que tendrás que asumir obligatoriamente cuando te compres un auto como este.

Sin embargo, si tienes en cuenta que cuesta, de partida, poco más de 17,000 USD (18,000 con gastos de envío) y que tiene un buen nivel de equipamiento, realmente no parecen sacrificios excesivos.

Fotogalería del Hyundai Veloster 2012